Es mi deseo apoyarte en esa lucha que llevas en este momento difícil de tu vida. Muchas mujeres sienten el deseo de defender la vida que late en sus vientres, a pesar de enfrentarse a un embarazo inesperado. Efectivamente es ese deseo que nace de forma natural, puesto por Dios en la mujer, de proteger la criatura que se va formando en su vientre. Ese niño necesita que su mamá lo proteja y lo cuide desde el mismo momento en que es concebido. Todas las madres protegen sus crías. Así lo vemos al contemplar la naturaleza. Imagínate cuanto más lo ha de hacer la mujer, hecha a imagen y semejanza de Dios, que ve en su hijo la bendición y el don de cooperar en la obra creadora del mundo.
En este momento tu cuerpo se ha convertido en ese lugar o santuario donde va creciendo un nuevo ser humano que necesita del amor y de la protección de su madre. Por eso debes de tener mucho cuidado de no escuchar aquellas voces que no defienden la vida y que hasta pueden negar que en ti haya una nueva criatura. Son personas que justifican sus actos de violencia y hasta de muerte contra la vida, para acallar sus conciencias, en aras disque de solucionar un problema y traer un bien. Nada más lejos de la verdad. Lo que hacen es añadir un problema de graves consecuencias para ti, por quitarle la vida al ser más indefenso, el niño por nacer, tu hijo.
Ese querer tuyo de no abortar es puesto por el mismo Dios que te ayuda y que te da las fuerzas y los medios para que sigas adelante. CONFÍA EN ÉL. PÍDELE SU AYUDA Y VERÁS COMO SE TE ABRE UNA PUERTA. DIOS NO ABANDONA AL QUE ACUDE A ÉL. No permitas que nada ni nadie acalle la voz de Dios en tu interior que te lleva a no querer abortar.
Pero recuerda que las cosas no se hacen de forma mágica. Haz de poner de tu parte, luchar, esperar, pues lo mejor que Dios ha hecho es un día tras otro. No desesperes, pues lo que hoy se ve como negro y oscuro, mañana se ve con más claridad.
Me puedes escribir, si así lo deseas. Mientras tanto, te encomiendo a Dios y a la Sma. Virgen, ella como madre sufriente puede comprender tu dolor en este momento. Por favor déjame saber de ti.
Recibe un fuerte abrazo lleno de comprensión y de apoyo.
Cariños,
Zoraida T. Sanchez (MMF)
Centro MIRNA de Ayuda a la Mujer, Inc.
centromirna@yahoo.com